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Más de 100 mujeres quedaron embarazadas usando el DIU Ballerine

El dispositivo intrauterino (DIU) Ballerine, promovido como una opción anticonceptiva confiable, ha fallado en más de 100 casos conocidos, según una investigación del programa Radar de AVROTROS.
El número real podría ser aún mayor, ya que muchas mujeres podrían no haber reportado su experiencia.
Ante esta situación, el Ministerio de Salud Pública de los Países Bajos aconseja a las usuarias actuales que consulten a su médico y consideren reemplazarlo por otro método anticonceptivo.
La advertencia oficial
La ministra de Salud Pública, Fleur Agema, pidió a las mujeres preocupadas que hablen con su médico de cabecera o ginecólogo para analizar alternativas más seguras. También recordó que es posible retirar el DIU Ballerine sin complicaciones si así lo desean.
El caso ha sido tratado en profundidad durante la emisión del programa Radar, que ha recopilado numerosos testimonios de mujeres que quedaron embarazadas a pesar de tener el DIU colocado correctamente.
¿Por qué no se conocía la magnitud del problema?
La Inspección de Salud y Atención a la Juventud solo había registrado cinco casos oficiales, pero Radar descubrió que la cifra real supera el centenar.
Esto se debe, en parte, a que el embarazo figura como un posible efecto secundario en el prospecto del producto, por lo que el fabricante no está obligado a reportar los fallos a las autoridades sanitarias.
Además, el sistema de denuncias es voluntario, lo que hace que muchas experiencias no lleguen a conocimiento del gobierno ni de organismos reguladores.
El DIU Ballerine ya no se utiliza en Países Bajos
Aunque el Ballerine ya no se implanta en el país, aún se desconoce cuántas mujeres lo llevan. Por eso, el Ministerio insiste en revisar cada caso individualmente y reportar cualquier incidente al Punto de Denuncia y al Centro de Expertos sobre Efectos Secundarios de los Implantes.
Este nuevo escándalo pone de relieve la necesidad de mayor transparencia en la información sobre anticonceptivos y de reforzar los sistemas de vigilancia post-comercialización. Especialmente cuando se trata de dispositivos que afectan directamente la salud y la autonomía de las mujeres.