3 min
“Aún sigo procesando el duelo de mi vida anterior” la historia de una argentina

📩 Carta enviada al periódico
Soy Paulina, hace menos de 2 años que estoy en Países Bajos y aún sigo procesando el duelo de mi vida anterior. Tratando de reconstruirme nuevamente. Sin darme cuenta de lo importante que son las mujeres que están en mi vida, acompañándome y pasando por sus propias luchas.
Casi invisible. Porque estás ahí sosteniendo sin ser vista ni considerada.
De Mendoza a Buenos Aires, y luego al mundo
Debería empezar diciendo que soy de Mendoza, Argentina. Me casé en 2006 y me fui a vivir a Buenos Aires con mi marido. Allí vivimos más de 10 años y nacieron mis hijas.
Mientras trabajaba de Odontóloga en un consultorio, hacía la especialidad de Ortodoncia y tomaba todos los cursos que podía para mejorar en mi profesión.
Después de 1 año de haber abierto mi propio consultorio le surgió una posibilidad laboral a mi marido en EE.UU. (2019). Era un crecimiento, una mejora en calidad de vida y una oportunidad para mis hijas también.
Cinco años en Estados Unidos y un nuevo comienzo
Empecé a estudiar para sacar la licencia de Higienista Dental, mientras acompañaba a mis hijas y marido.
Después de 8 meses de estudio pude obtener mi licencia y al poco tiempo empecé a trabajar. Al año de estar trabajando y sintiéndome útil otra vez, mi marido tiene otra oportunidad laboral y nos mudamos a Países Bajos.

Lugar en Países Bajos | © Paulina Pesce
Llegar a Ámsterdam y empezar otra vez
En Julio de 2024 llegamos a Ámsterdam, todo era nuevo, había que aprender a cómo funcionan las cosas aquí y todo lleva tiempo y tiene su proceso, no hay atajos.
Redescubrirse a través de las manualidades
Siempre me gustaron las manualidades y en Miami había hecho un poco de cerámica, entonces busqué en Google cerámica cerca de mi, y encontré un taller de una profesora argentina que le dio algún sentido a mis días.
Gracias a ella conocí a una profesora de acuarela y me anoté en sus clases también. Allí empecé a encontrar otras mujeres de distintas culturas, países y edades que están pasando por situaciones parecidas, tratando de reinventarse para seguir sosteniéndose y sosteniendo a su familia.
Y sin darme cuenta me empecé a sentir acompañada, entendida y apoyada.
La vida en soledad es muy triste
Descubriendo que la vida en soledad es muy triste, necesitamos del otro para acompañar, compartir, celebrar, contar nuestras penas y llenar nuestras vidas de amor.
Un mensaje para otras mujeres que llegan al país
Si podría decirle algo a alguna mujer que recién llega a este país es que busque alguna actividad que le guste, que le dé placer. Puede ser deporte, grupos de lectura, cocinar, tejido o lo que sea y salga de su casa, comparta con otras personas.
Se va a sentir acompañada, pero que no se den por vencidas.
Espero que mi historia pueda ayudar a otras mujeres a que se sientan acompañadas.
📣 Llamado a la comunidad: ¿Has vivido algo similar?
Si esta carta te hizo sentir identificada o te recordó tu propio proceso al llegar a Países Bajos, nos gustaría escuchar tu historia. Puedes enviaros tu carta aquí.


