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Polémica en Países Bajos: ayudar a indocumentados podría ser delito

Una advertencia legal con gran impacto
El Consejo de Estado ha advertido que la nueva ley de asilo, actualmente en debate, podría tener consecuencias inesperadas: cualquier ayuda a personas indocumentadas podría considerarse complicidad.
El Consejo de Estado advirtió en un dictamen oficial que incluso dar una taza de sopa a un indocumentado podría verse como complicidad
Profesionales de la salud en riesgo
El órgano consultivo también advirtió que la normativa podría poner en entredicho el trabajo de profesionales sanitarios que atienden a personas indocumentadas. En casos extremos, incluso podrían enfrentarse a antecedentes penales.
El ministro de Justicia en funciones, David van Weel, reconoció el problema al llegar al Consejo de Ministros semanal y prometió ajustar el texto legal.
El origen del proyecto
La polémica nace de una moción del PVV, partido de Geert Wilders, aprobada en la Tweede Kamer a inicios de julio. La propuesta endurece la Ley de Extranjería de 2000 y la Ley General de Derecho Administrativo, y busca tipificar como delito la residencia ilegal en Países Bajos, con penas de hasta seis meses de prisión.
El SGP, partido conservador cristiano, condicionó su apoyo en el Senado a que la ley no castigue a ciudadanos neerlandeses que ayuden a personas en situación irregular.
Un debate ético y político
La discusión va más allá de lo jurídico: ¿debería ser delito un gesto humanitario hacia una persona indocumentada? El dictamen del Consejo de Estado abre un debate ético en un país con fuerte tradición de organizaciones sociales, iglesias y médicos que prestan ayuda básica a personas sin papeles.
El resultado en el Senado será clave: sin modificaciones, el SGP podría retirar su apoyo, poniendo en riesgo la mayoría necesaria para aprobar la ley.