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Países Bajos pausa las deportaciones de solicitantes de asilo iraníes

El Gobierno neerlandés ha decidido no devolver por el momento a solicitantes de asilo iraníes a su país de origen. Un portavoz del Ministerio de Justicia y Seguridad confirmó que se ha implementado una pausa en la toma de decisiones sobre solicitudes de asilo de ciudadanos iraníes.
En la práctica, esto significa que ningún solicitante iraní será deportado por la fuerza a Irán mientras dure esta medida.
No es una suspensión formal
El Ministerio aclaró que no se trata de una suspensión formal de decisiones o deportaciones. Sin embargo, los ciudadanos iraníes que han solicitado asilo podrán permanecer en Países Bajos por ahora, independientemente de su estatus de residencia formal.
Las autoridades seguirán de cerca la evolución de la situación en Irán para evaluar si se requieren nuevas medidas. De momento, no se ha comunicado cuánto tiempo durará la pausa.
Las devoluciones ya eran poco frecuentes
En una carta enviada al Parlamento el 20 de enero, por el ministro de Asilo y Migración, David van Weel, señaló que las devoluciones forzadas a Irán eran "raramente" frecuentes, "porque las autoridades iraníes no emiten documentos de viaje (de reemplazo) para este fin".
El ministro redactó esa carta antes del estallido de la guerra en Irán, aunque después de que el régimen reprimiera violentamente protestas masivas en el país. En ese momento, el Gobierno indicó que no modificaría la política de asilo para solicitantes iraníes.
Críticas desde el Consejo Neerlandés para los Refugiados
La organización VluchtelingenWerk Nederland calificó de insostenible la postura inicial del Ministerio.
El lunes, la entidad instó al Gobierno a detener las deportaciones a Irán y a ofrecer protección explícita a los ciudadanos iraníes que critican al régimen.
Incertidumbre para la comunidad iraní
Para la comunidad iraní en Países Bajos, la decisión supone un alivio temporal en un contexto de fuerte inestabilidad política y militar en su país de origen. Sin embargo, la falta de claridad sobre la duración de la pausa genera incertidumbre sobre el futuro de sus procedimientos de asilo.
El Gobierno mantiene que evaluará continuamente la situación sobre el terreno antes de adoptar una decisión definitiva.


