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Peluqueros recibirán kit oficial para detectar señales de abuso en Países Bajos

El gobierno neerlandés quiere convertir las peluquerías en espacios seguros capaces de detectar situaciones de violencia doméstica. Para ello, distribuirá un kit específico entre profesionales del sector que les ayudará a reconocer señales de relaciones inseguras o abusivas y a actuar con mayor confianza.
Un papel clave en la detección temprana
La comisionada para el acoso y la violencia sexual, Mariëtte Hamer, impulsa esta iniciativa con una idea clara: los peluqueros pueden ser un punto de apoyo crucial.
Según explicó, el entorno de la peluquería favorece conversaciones más personales. El contacto visual y la confianza que se genera durante una cita pueden hacer aflorar señales de alarma.
Entre los indicios que podrían detectar se encuentran:
- comportamientos como ansiedad
- descuido personal
- deseos repentinos de cambiar de imagen
- comentarios aparentemente casuales sobre conductas controladoras por parte de la pareja
Falta de herramientas para actuar
Una investigación de la Universidad de Radboud, publicada en septiembre, reveló un dato significativo: uno de cada tres peluqueros ha percibido señales de violencia doméstica en sus clientes, pero no sabe cómo reaccionar.
El nuevo kit busca precisamente cubrir ese vacío. Incluye tarjetas prácticas para identificar señales de alerta y orientar conversaciones delicadas.
También incorpora tarjetas con códigos QR que permiten a las clientas acceder de forma discreta a servicios de apoyo.
Además, los profesionales recibirán pautas sobre cómo actuar si temen por la seguridad de una persona, aunque seguir estas indicaciones será completamente opcional.
Un proyecto construido con experiencia real
El programa se ha desarrollado en colaboración con víctimas, testigos de violencia doméstica y profesionales del sector.
La asociación de peluqueros ha calificado la iniciativa como sumamente valiosa, destacando su potencial para generar un impacto real.
Lanzamiento en Róterdam y expansión nacional
El proyecto comienza en Róterdam, donde se presentó oficialmente con la presencia de la alcaldesa Carola Schouten.
Schouten subrayó la importancia de esta red de apoyo: considera que los peluqueros son un socio clave en la prevención de la violencia doméstica y sexual.
Tras este primer paso, se pondrá en marcha un programa piloto en Friesland.
El objetivo a medio plazo es ampliar la iniciativa a escuelas de peluquería y otros profesionales que trabajan en contacto directo con el público, como técnicos de uñas o fisioterapeutas.


