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El petróleo y el gas se dispara por la crisis en Oriente Medio

La escalada de violencia en Oriente Medio vuelve a tensionar los mercados energéticos. El precio del petróleo y del gas registró fuertes subidas este martes, lo que podría traducirse rápidamente en aumentos en las gasolineras de Países Bajos.
Los datos más recientes muestran que los precios recomendados por las grandes compañías petroleras ya están subiendo, según la organización de consumidores UnitedConsumers.
Gasolina y diésel más caros en Países Bajos
El precio recomendado del litro de gasolina Euro95 asciende ahora a 2,319 euros, frente a los 2,25 euros de principios de febrero. El diésel sube a 2,187 euros por litro, cuando a comienzos del mes pasado se situaba en 2,02 euros.
Estos precios suelen aplicarse en estaciones de servicio de autopista, mientras que en otras ubicaciones pueden encontrarse tarifas algo más bajas.
Derk Foolen, experto en combustibles de UnitedConsumers, calificó el incremento como una "consecuencia lógica".
Según Foolen, los precios se acercan gradualmente a los niveles récord de 2022, cuando la gasolina superó los 2,50 euros por litro
El gas en Europa alcanza máximos
El gas también se encarece con rapidez. Los precios de referencia europeos subieron un 30 % el martes por la mañana en la Bolsa de Ámsterdam, hasta 58 euros por megavatio-hora, tras un incremento del 36 % el lunes.
El repunte se produce después de que ataques iraníes contra instalaciones energéticas cataríes obligaran a Qatar a detener la producción de GNL. El país es un proveedor clave para Europa, y aún no se conoce la duración de la interrupción.
Analistas advirtieron que los precios podrían más que duplicarse si el transporte marítimo por el Estrecho de Ormuz se suspendiera durante un mes.
El Banco Central Europeo señaló que un conflicto prolongado en la región podría elevar considerablemente la inflación en la eurozona debido al encarecimiento de la energía.
Impacto para los hogares en Países Bajos
Para los residentes en Países Bajos, el efecto más inmediato podría sentirse en el surtidor.
Si la tensión persiste, no se descarta un nuevo aumento de los precios del combustible en los próximos días.
Además, una subida sostenida del gas podría afectar a las facturas energéticas y a la inflación general, con impacto en el coste de vida.


