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Los centros de detención juvenil en Países Bajos vulneran derechos básicos

Centro de detención juvenil
Centro de detención juvenil © Magda Ehlers / Pexels

Un nuevo informe alerta de que los centros de detención juvenil de Países Bajos incumplen derechos fundamentales como el acceso a la educación, al tratamiento y a las actividades de reinserción. La falta de personal sigue siendo el principal problema.

"Se vulneran prácticamente todos los derechos de los niños"

La Defensora del Pueblo para la Infancia de Países Bajos, denunció que los seis centros de detención juvenil del país incumplen prácticamente todos los derechos de los menores internados.

En declaraciones al programa Nieuwsuur, aseguró que los jóvenes no reciben la atención a la que tienen derecho.

No les proporcionamos una buena educación. No pueden aprovechar bien su tiempo libre. A menudo no reciben el tratamiento que necesitan.

Según explicó, los únicos derechos que actualmente se garantizan son los más básicos.

Los únicos derechos que no se violan son los de tener un techo, comida y una cama donde dormir.

Una situación que apenas ha mejorado

Las críticas llegan un año después de que la Inspección de Educación, la Inspección de Justicia y Seguridad y la Inspección de Salud y Atención a la Juventud advirtieran sobre las condiciones en estos centros.

En aquel momento ya se alertó de que muchos menores faltaban regularmente a clase, disponían de muy poco tiempo al aire libre y veían canceladas con frecuencia las actividades diurnas debido a la escasez de personal.

Ahora, tanto la Defensora del Pueblo para la Infancia como el Instituto Neerlandés de Derechos Humanos investigan nuevamente la situación.

Menos horas de educación y actividades

La legislación neerlandesa establece que los menores internados deben participar en 77 horas semanales de actividades grupales, entre ellas la educación.

Sin embargo, debido a la falta de personal, ese mínimo ya se había reducido a 62 horas semanales, una cifra que, según las investigaciones, tampoco se está cumpliendo de forma habitual.

Cada año, entre 1.500 y 2.000 adolescentes pasan por alguno de los seis centros de detención juvenil del país.

Testimonios de antiguos internos

Nieuwsuur recogió el testimonio de un joven de 24 años que pasó más de seis años en un centro de detención juvenil y que actualmente cumple condena en una prisión para adultos.

Algunos días, salías una hora a tomar aire fresco y te quedabas solo en tu celda desde la mañana hasta el día siguiente, relató.

También aseguró que pasaba jornadas enteras sin recibir clases por falta de personal y denunció que las reclamaciones de los internos no siempre eran tramitadas correctamente.

En un momento dado, ya no nos permitían presentar quejas. O recibíamos una compensación si retirábamos la queja, como un paquete de cigarrillos.

Crece la preocupación por la reinserción

El presidente del Comité de Supervisión del centro de detención juvenil de Lelystad, Marcel Companjen, reconoció que la situación es preocupante.

Por supuesto, no están aquí porque no hayan hecho nada malo, sino porque necesitan orientación para su reinserción en la sociedad. La cuestión es si realmente están recibiendo esa orientación, y eso es lo que nos preocupa.

El Gobierno reconoce los problemas

La Agencia Neerlandesa de Instituciones Penitenciarias (DJI) y el Ministerio de Justicia y Seguridad reconocieron la existencia de importantes problemas en los centros de detención juvenil.

La DJI aseguró que está reforzando la contratación, la formación y la retención de personal, aunque admitió que la escasez de trabajadores continúa siendo considerable.

Por su parte, el Ministerio indicó que está estudiando nuevas medidas para mejorar la situación.

Las investigaciones de la Defensora del Pueblo para la Infancia y del Instituto Neerlandés de Derechos Humanos continuarán durante los próximos meses y sus conclusiones se esperan antes de finalizar el año.

Por Cristina García

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