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La Familia Real celebra un Día del Rey inolvidable en Dokkum con tradición frisona
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La Familia Real y en particular el rey Guillermo Alejandro, celebró su 59.º cumpleaños este 27 de abril un Día del Rey especialmente simbólico en la ciudad de Dokkum, donde agradeció a los habitantes de la provincia de Frisia por una jornada que calificó como “inolvidable”.
Acompañado por la reina Máxima y sus hijas, la princesa heredera Amalia de Orange, la princesa Alexia de Orange-Nassau y la princesa Ariane de Orange-Nassau, el monarca llegó poco después de las 11:00 a esta histórica localidad del norte del país.
Vestidos con los colores representativos de la ciudad, la familia real recorrió Dokkum participando en actividades que pusieron en valor las tradiciones locales.
Durante el recorrido, los reyes y sus hijas se sumergieron en la cultura frisona.
Practicaron el tradicional kaatsen (balonmano frisón) y presenciaron el fierljeppen, un deporte típico que consiste en saltar canales con pértiga, protagonizado en esta ocasión por los príncipes Constantijn de Orange-Nassau y Maurits de Orange-Nassau.
Uno de los momentos más destacados fue cuando el rey, la reina y la princesa Ariane se calzaron los patines para salir al hielo junto a la patinadora Marijke Groenewoud y los hermanos Jens van 't Wout y Melle van 't Wout.
Además, recibieron una tarjeta conmemorativa inspirada en la mítica maratón Elfstedentocht, en la que debían ir recolectando sellos durante el recorrido por la ciudad.
Un regreso simbólico a la Elfstedentocht de 1986
La elección de Dokkum no fue casual. El propio rey recordó su participación en la Elfstedentocht de 1986, cuando compitió bajo el seudónimo de “W.A. van Buren”.
También destacó lo especial que fue poder volver a patinar en este lugar décadas después. Como guiño a ese momento histórico, recibió una chaqueta con sus iniciales utilizadas entonces.
Aun así, el grupo mantuvo su protesta, defendiendo que la monarquía está “obsoleta, estorba y está llena de palabrería”.
Discurso en frisón y cierre entre aplausos
En su discurso final, Guillermo Alejandro sorprendió al público al pronunciar sus últimas palabras en frisón, ganándose los vítores de los asistentes:
Graag tot ziens in koningsstad Dokkum, graag tot ziens in Friesland, Friesland boven!.
También utilizó el término local “Keningsdei” para referirse a la celebración, reforzando el vínculo con la identidad frisona.
Protestas antimonárquicas durante la jornada
La jornada festiva también tuvo un componente crítico. El grupo antimonárquico Republiek organizó una protesta en la ciudad.
Habían planeado marcar el recorrido con un dinosaurio inflable azul de diez metros llamado “Wim”, pero un tribunal local lo prohibió por motivos de seguridad.
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