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Un riñón artificial portátil que cambiará vidas: Neokidney

Riñón artificial portátil
Riñón artificial portátil © UMC Utrecht

Una nueva esperanza se abre para las personas con enfermedad renal avanzada: el desarrollo de un riñón artificial portátil podría liberar a miles de pacientes de la hospitalización permanente y darles la posibilidad de viajar y vivir con autonomía.

La Fundación Renal Holandesa (Nierstichting) ha anunciado que su objetivo es lanzar al mercado el primer dispositivo de diálisis portátil en los próximos años. El innovador aparato, llamado Neokidney, ya está siendo sometido a ensayos clínicos en UMC Utrecht.

¿Por qué esta innovación es tan importante?

En los Países Bajos, más de 5.000 personas dependen actualmente de hemodiálisis tres veces por semana, durante varias horas, en hospitales.

Estas sesiones requieren máquinas grandes y fijas, lo que limita drásticamente la vida social y la posibilidad de desplazamiento de los pacientes. Incluso unas vacaciones implican coordinar sesiones de diálisis en centros extranjeros.

"Este nuevo dispositivo cabe en una maleta con ruedas y puede usarse en cualquier lugar. Significa una mejora real en la calidad de vida", explicó Tom Oostrom, director de Nierstichting.

Una historia de determinación: de Kolff a Nextkidney

La iniciativa tiene un profundo legado: sigue el camino trazado por Willem Kolff, el inventor holandés que creó la primera máquina de diálisis en 1945. Kolff emigró luego a EE.UU., donde impulsó otras tecnologías médicas vitales como la circulación extracorpórea, base para los trasplantes modernos.

“Kolff soñó con un riñón portátil, pero no existía la tecnología adecuada. Hace 20 años, ya mayor, nos animó a desarrollarlo", recuerda Oostrom.

A partir de ahí, la Fundación Renal Holandesa se asoció con el instituto de investigación TNO, empresas de Singapur y Suiza, y centros como UMC Utrecht, para dar vida a lo que hoy se conoce como Nextkidney.

¿En qué consisten los ensayos clínicos?

Las pruebas actuales involucran a 50 pacientes en Utrecht, Bruselas y Caen (Francia). En esta etapa, se evalúa el uso del Neokidney en el hogar y durante períodos prolongados.

La doctora Karin Gerritsen, nefróloga e investigadora principal, explicó:

"Analizamos todo: eficacia en la limpieza de la sangre, control de líquidos, efectos secundarios, impacto en la presión arterial, frecuencia cardíaca y valores sanguíneos."

Se realizarán al menos 1000 tratamientos evaluados clínicamente, y si los resultados siguen siendo positivos, se solicitará la aprobación para los mercados europeo y estadounidense.

Impacto económico y cobertura sanitaria

Tres de las principales aseguradoras neerlandesas, CZ, Menzis y Zilveren Kruis, ya han comprometido apoyo financiero para la comercialización del dispositivo. Se espera que el Neokidney esté cubierto por el sistema de salud para 2027 o 2028.

Esto podría reducir significativamente los costes sanitarios, al disminuir la necesidad de personal médico durante las sesiones, ya que los pacientes podrán realizar la diálisis de forma independiente.

Aplicaciones globales y en emergencias

El dispositivo no solo mejorará vidas en Países Bajos. Según Oostrom, tiene un gran potencial en zonas de conflicto o desastres naturales:

“Tras el tsunami en Japón, muchas regiones quedaron sin acceso a diálisis. Un riñón portátil puede salvar vidas cuando el tiempo es vital.”

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