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El 25% de dueños de pymes en Países Bajos ingresa menos del mínimo social

Calle en Países Bajos con empresa neerlandesas
Calle en Países Bajos con empresa neerlandesas © Luca Merz / Unsplash

Los propietarios de pequeñas empresas en los Países Bajos ganan actualmente menos dinero que los trabajadores autónomos sin empleados, a pesar de asumir riesgos financieros mucho mayores. Así lo revela un estudio de panel nacional, cuyo autor es el investigador Lex van Teeffelen, de una universidad de ciencias aplicadas neerlandesa (Hogeschool).

Es la primera vez que se produce esta inversión de ingresos: los dueños de empresas de hasta 50 empleados perciben, en términos netos, menos que los trabajadores autónomos independientes (conocidos en neerlandés como ZZP, o freelancers), quienes no tienen personal a su cargo ni los costes asociados.

Uno de cada cuatro vive por debajo del mínimo social

Los datos del estudio son llamativos. El 25% de los propietarios de pequeñas empresas, es decir, uno de cada cuatro, ingresa actualmente menos que el umbral de bienestar nacional, lo que equivale al mínimo social establecido en los Países Bajos. Esta cifra supone un aumento significativo respecto al 18% registrado en mediciones anteriores.

La situación es todavía más grave en los sectores de comercio minorista y hostelería: en esas ramas, uno de cada tres propietarios (el 33%) vive por debajo de ese mínimo social.

Además, el sector en su conjunto lleva tres años consecutivos registrando una caída en los márgenes de beneficio neto, lo que agrava la presión económica sobre estos empresarios.

Las causas: salarios, impuestos y energía

El investigador Van Teeffelen identifica varias razones que explican este deterioro:

  • Costes laborales: Los salarios han subido en los últimos dos años, lo que encarece notablemente la factura de personal para las pequeñas empresas.
  • Presión fiscal: Se han recortado los beneficios fiscales para autónomos y pequeñas empresas, y han aumentado los impuestos de sociedades. En 2025, por ejemplo, la deducción por autoempleo (zelfstandigenaftrek) se redujo de 3.750 euros a 2.470 euros, con una previsión de caída hasta los 1.200 euros en 2026.
  • Costes operativos: El aumento de los precios de la energía y de otros suministros ha incrementado los gastos generales de funcionamiento.
  • Incapacidad de trasladar costes: Muchas empresas informan de que no pueden repercutir la totalidad de esas subidas de costes en sus clientes, o solo pueden hacerlo con un retraso considerable.

"La Haya está llevando a los pequeños empresarios al límite"

Van Teeffelen califica la situación de "alarmante" y "particularmente preocupante". En declaraciones recogidas por el estudio, el investigador señala:

"Los ingresos están aumentando, pero los costes están subiendo mucho más rápido. Es una señal de que los costes, los impuestos o las cargas sociales se están yendo de las manos".

El investigador va más allá y apunta directamente a la política fiscal del gobierno:

"Se podría decir que La Haya está llevando a los pequeños empresarios al límite".

Una paradoja financiera

La paradoja que subraya el estudio es que los dueños de pymes asumen riesgos mucho mayores que los autónomos sin personal: tienen que afrontar costes de inversión inicial, pagar los salarios de sus empleados y navegar una mayor volatilidad de mercado. Sin embargo, sus ingresos personales netos resultan ahora inferiores a los de quienes trabajan solos y sin estas cargas.

Esta tendencia, según datos de contexto disponibles, ya venía gestándose desde años anteriores. Informes previos apuntaban a que la pobreza entre los trabajadores por cuenta propia con personal había crecido desde 2021, en parte por las deudas fiscales acumuladas durante la crisis del coronavirus que comenzaron a cobrarse en los años siguientes.

Por Cristina García

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