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Preocupación por la posible venta de DigiD a empresa estadounidense

Un inversor holandés estuvo cerca de adquirir Solvinity, la empresa responsable de la infraestructura digital de DigiD, pero fue superado por una oferta ligeramente superior de la multinacional estadounidense Kyndryl.
Así lo confirmó el director de la firma holandesa interesada a EenVandaag, quien prefirió permanecer en el anonimato. Según sus declaraciones, con “unos pocos millones más”, DigiD habría podido seguir bajo control nacional.
¿Qué es Solvinity y por qué importa?
Solvinity es una empresa tecnológica que gestiona parte crítica de la infraestructura digital sobre la que opera DigiD: el sistema de identificación digital que millones de neerlandeses utilizan para acceder a servicios esenciales como declaraciones de impuestos, citas médicas, trámites municipales o pagos de seguros de salud.
Riesgos de una adquisición por parte de EE. UU.
Expertos y parlamentarios han expresado alarma ante la posibilidad de que esta infraestructura clave pase a estar controlada por una empresa extranjera, sujeta a la legislación estadounidense.
Esto incluye normativas como el Cloud Act, que permite al gobierno estadounidense acceder a datos gestionados por empresas con sede en su territorio, incluso si estos datos están almacenados fuera del país.
Además, existe el riesgo de que, en un escenario geopolítico tenso, el gobierno estadounidense pueda restringir o interrumpir el acceso a servicios como DigiD, afectando directamente a la operatividad del Estado neerlandés.
El Parlamento ya había advertido
La Cámara de Representantes neerlandesa ya había dejado claro su rechazo a la posibilidad de que DigiD terminara bajo control extranjero. Barbara Kathmann, diputada de GroenLinks-PvdA, calificó de “absurdo e incomprensible” que no se haya concretado la opción nacional:
"El Parlamento fue claro: debemos mantener el control de nuestros propios datos".
La diputada ha planteado preguntas parlamentarias para que se investigue por qué se descartó la propuesta holandesa.
Desde el CDA, la diputada Jantine Zwinkels también exigió explicaciones, aunque hizo un llamado a las propias empresas nacionales:
“Con el aumento de las tensiones geopolíticas, debemos reducir las dependencias. Por eso, las empresas neerlandesas involucradas también deben asumir responsabilidad”.
¿Está todo decidido?
Aún no. La Oficina de Evaluación de Inversiones (Bureau Toetsing Investeringen, BTI), organismo que supervisa adquisiciones con impacto en la seguridad nacional, todavía no ha aprobado la operación.
El BTI está evaluando si esta compra podría suponer un riesgo para la accesibilidad y seguridad del sistema DigiD. El proceso podría prolongarse durante meses.
¿Qué se puede esperar ahora?
Si el BTI determina que la adquisición representa un riesgo, podría bloquear la operación o imponer condiciones estrictas. Mientras tanto, la presión política crece para que DigiD permanezca bajo control nacional, con nuevas exigencias de transparencia por parte del Parlamento.


