3 min
Cambios en la piel y el pelo cuando venimos a Países Bajos

Por Florencia Ripoll, cosmetóloga profesional
¡Hola comunidad Tierras Holandesas!
Soy Florencia Ripoll, cosmetóloga profesional, uruguaya viviendo en Utrecht y trabajando en una clínica de cosmetología en Vleuten.
Quiero compartir una experiencia muy real: cómo nuestro organismo, especialmente la piel y el cabello, reacciona al mudarnos desde Latinoamérica a los Países Bajos, y algunos consejos para adaptarnos mejor.
¿Por qué nuestra piel y nuestro cabello pueden cambiar aquí?
Clima diferente
Los Países Bajos tienen un clima oceánico templado, con inviernos fríos, viento, humedad y calefacción constante.
Esta combinación (aire frío fuera + calor interior) reseca mucho la piel y debilita la barrera cutánea.
Agua dura
El agua del grifo contiene minerales (calcio, magnesio) que afectan piel y cabello. En el cabello se acumulan, dejándolo más áspero o quebradizo. En la piel pueden causar sequedad e irritación.
Cambios térmicos frecuentes
Entrar y salir de espacios calefaccionado puede generar tirantez, enrojecimiento y fragilidad en la piel y afectar la cutícula del cabello.
¿Qué efectos suelen sentir muchos latinos al llegar?
En la piel
- Más sequedad y tirantez
- Descamación o sensibilidad
- Necesidad de hidratar más
- Recuerda: incluso nublado, hay rayos UV
En el cabello
- Más frizz o estática
- Menos brillo y más peso por minerales
- Puntas secas o quiebre
Consejos para cuidarse y adaptarse mejor
Para la piel
- Limpieza suave: usá limpiadores que no sean agresivos, para no eliminar los aceites naturales de tu piel.
- Duchas templadas: evitá el agua muy caliente, ya que reseca más.
- Hidratación extra: después de limpiar, aplica un suero con ingredientes como ácido hialurónico o glicerina, y luego una buena crema nutritiva.
- Humidificador en casa: ayuda muchísimo a mantener la humedad en el aire, especialmente cuando la calefacción está encendida.
- Exfoliación moderada: una vez por semana si tu piel lo tolera, usando exfoliantes suaves para eliminar células muertas.
- Protector solar diario: aunque el sol no esté fuerte, es importante proteger la piel.
- Cerrar la capa lipídica con aceite: después de que la piel esté un poco húmeda, aplicar un aceite ligero para “sellar” la hidratación.
Para el cabello
- Champú clarificante o “quelante”: para eliminar los minerales acumulados del agua dura.
- Filtrar el agua: instalar un filtro en la ducha puede reducir el impacto duro del agua.
- Mascarillas nutritivas: aplica tratamientos con aceites (como argán o mantecas) para reparar la hidratación.
- Protección al peinar o usar calor: usá un aceite ligero o serum sobre el cabello húmedo antes de secar o alisar para protegerlo.
- Reducir la frecuencia de lavados: lavar menos ayuda a mantener los aceites naturales que protegen el cabello.
- Enjuague con agua más fría: al final del lavado, si podés, aclarar con agua tibia-cool para “cerrar” la cutícula.
Testimonio personal y mensaje a la comunidad
Cuando aterricé por primera vez en Holanda , dejando atrás Montevideo, con su clima cálido y húmedo, noté cambios en mi cuerpo que nunca había asociado con la migración. Al principio no los entendía del todo; solo sabía que algo “no andaba” como antes. Con el tiempo entendí que era una respuesta normal al clima.
Todas las mañanas, antes de salir en bicicleta, me pongo una crema hidratante nutritiva y mucho protector solar; eso ha ayudado muchísimo a mantener mi piel hidratada y protegida contra el frío, el viento y el sol, incluso en invierno.
Por las noches, uso ácido hialurónico y retinol para regenerar mi piel y una vez por semana le doy un ‘booster’ extra con una mascarilla nutritiva tanto para la cara como para el cabello.
Después del lavado de mi pelo aplico un spray de keratina y aceite de argán, eso le devuelve el brillo, lo protege del agua dura y del clima frío.
Mi consejo para ustedes: observá cómo reacciona tu piel/cabello, probá estos cambios poco a poco y no te frustres si al principio parece que no funciona. Adaptarse lleva tiempo, pero vale mucho la pena.
¡Un abrazo para todos desde Utrecht!