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Hospital de Nijmegen prueba nueva terapia experimental contra el cáncer de páncreas

El hospital universitario Radboudumc, en Nijmegen, ha aplicado por primera vez en el mundo una nueva inmunoterapia experimental a un paciente con cáncer de páncreas.
El tratamiento utiliza células T modificadas genéticamente para reconocer y destruir células tumorales, según informó el centro médico.
Cómo funciona la nueva terapia
La técnica se basa en las células T, un tipo de glóbulo blanco esencial para el sistema inmunitario. Los especialistas extraen estas células de la sangre del paciente mediante un procedimiento de filtración y posteriormente las modifican en laboratorio añadiéndoles un receptor adicional capaz de detectar alteraciones específicas presentes en las células cancerosas.
Una vez modificadas, las células vuelven a introducirse en el organismo del paciente para atacar directamente el tumor.
Es un tratamiento muy innovador, declaró Carla van Herpen, catedrática de cánceres raros y oncóloga médica de Radboudumc, al diario AD.
Diferencias con la terapia CAR-T
El enfoque guarda similitudes con la conocida terapia CAR-T, utilizada con éxito en algunos tipos de cáncer hematológico. Sin embargo, tratar tumores sólidos como el cáncer de páncreas resulta mucho más complejo debido a que las células tumorales presentan grandes diferencias entre sí y no siempre muestran los mismos marcadores reconocibles por el sistema inmunitario.
Van Dorp subrayó además que encontrar las “dianas” correctas sigue siendo uno de los grandes desafíos científicos, aunque considera que esta terapia tiene un potencial importante si los investigadores logran identificar correctamente esos objetivos.
Primer paciente tratado en Nijmegen
El tratamiento forma parte de un estudio clínico de fase 1 centrado principalmente en comprobar la seguridad y determinar la dosis adecuada. El ensayo se desarrolla en varios hospitales del mundo, entre ellos Radboudumc y Amsterdam UMC.
El primer paciente en recibir esta terapia experimental fue tratado en Nijmegen y, según los investigadores, se encuentra bien hasta el momento.
La internista-oncóloga Ingrid Desar destacó el trabajo de la unidad especializada de fase 1 del hospital, donde actualmente se desarrollan 22 estudios clínicos iniciales relacionados con nuevos tratamientos oncológicos.
No todos los pacientes pueden acceder al tratamiento
Los investigadores explicaron que no todos los pacientes con cáncer de páncreas cumplen las condiciones necesarias para recibir esta terapia. El tratamiento solo funciona en tumores con características genéticas concretas y requiere que el paciente tenga linfocitos T aptos para ser modificados.
Los candidatos pasan primero por un proceso de selección estricto. Después reciben quimioterapia antes de la infusión de células T modificadas. Entre los posibles efectos secundarios se encuentran episodios de fiebre alta.
Años de investigación por delante
Los científicos advirtieron que todavía es demasiado pronto para hablar de un avance definitivo. Los primeros resultados sobre el paciente tratado no se conocerán hasta dentro de varios meses y los expertos calculan que podrían pasar hasta diez años antes de que esta terapia pueda convertirse en un tratamiento estándar.


