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Retrasos en Schiphol mientras KLM teme cancelar vuelos europeos

Largas colas en seguridad y temor a recortes de vuelos europeos tras el verano
Mientras miles de pasajeros sufrieron largas esperas y retrasos en el aeropuerto de Schiphol debido a problemas en los controles de seguridad, la aerolínea KLM advirtió que podría cancelar algunas rutas europeas después del verano por el aumento del precio del combustible y nuevos impuestos aéreos.
Problemas en Schiphol tras un cambio millonario en seguridad
Las colas en los controles de seguridad de Schiphol se prolongaron durante horas el lunes y algunos viajeros incluso perdieron sus vuelos.
El aeropuerto redujo de cinco a tres las empresas responsables de la seguridad tras adjudicar un nuevo contrato valorado en 6.000 millones de euros para los próximos diez años.
Como parte del cambio, miles de trabajadores pasaron a nuevas compañías vinculadas parcialmente al propio aeropuerto, que ahora tendrá mayor control directo sobre la gestión de seguridad.
Sin embargo, el inicio del nuevo sistema estuvo marcado por problemas técnicos y falta de personal.
Fallos técnicos y ausencias de empleados
Muchos trabajadores no pudieron comenzar sus turnos debido a problemas con los nuevos pases de acceso a zonas restringidas.
Además, se registró un número elevado de bajas por enfermedad.
Serda Karabulut, representante del sindicato FNV, aseguró que algunos empleados temían que el nuevo sistema dificultara la aprobación de permisos o bajas médicas.
Schiphol reconoció que la transición se encontró con una “falta inesperada de personal” y problemas informáticos.
Aunque las esperas se redujeron durante la tarde, continuaban muy por encima del promedio habitual.
KLM teme perder pasajeros por los nuevos impuestos
Mientras Schiphol intenta estabilizar la situación, KLM enfrenta otra preocupación: el fuerte aumento de costes operativos.
La presidenta ejecutiva de la aerolínea, Marjan Rintel, declaró al diario De Telegraaf que la compañía podría cancelar algunas rutas europeas después del verano debido al alto precio del combustible y a un nuevo impuesto aéreo neerlandés que entrará en vigor el 1 de enero.
El nuevo impuesto preocupa a la aerolínea
El futuro impuesto añadirá:
- 48 euros en vuelos de media distancia
- 72 euros en trayectos de larga distancia
Rintel teme que muchos viajeros neerlandeses comiencen a utilizar aeropuertos de países vecinos como Alemania o Bélgica para evitar esos costes adicionales.
Según la directiva, el aeropuerto alemán de Düsseldorf ya registra un aumento notable de pasajeros neerlandeses.
KLM estudia nuevas medidas de ahorro
La compañía intenta mantener un margen operativo del 8 % durante los próximos cuatro años para preservar su posición como aerolínea de red internacional.
Para ello, KLM ya implementó medidas temporales de ahorro y anteriormente eliminó 250 puestos administrativos dentro de su programa “Back on Track”.
Rintel también dejó abierta la posibilidad de combinar vuelos o aplicar nuevos ajustes si el alto precio del queroseno continúa durante más tiempo.
Presión creciente sobre el modelo aéreo neerlandés
Las dificultades en Schiphol y las advertencias de KLM reflejan la presión que vive actualmente el sector aéreo neerlandés.
Las compañías y aeropuertos enfrentan simultáneamente:
- escasez de personal
- aumento de costes
- presión medioambiental
- nuevos impuestos
- una competencia creciente de aeropuertos extranjeros
Mientras tanto, el gobierno neerlandés continúa defendiendo nuevas medidas fiscales y ambientales para limitar el impacto climático de la aviación.


